Transformación Educativa, causa Nacional urgente e impostergable

miércoles, 13 de julio de 2022

Transformación Educativa, causa Nacional urgente e impostergable

El Paraguay se encuentra en una profunda crisis de aprendizaje. A pesar de su gravedad, esta crisis no está en el centro del debate nacional. Uno de los mayores desafíos nacionales es encontrar caminos concertados para solucionar esta crisis que afecta a todos los ciudadanos. Una crisis que impone severos límites al desarrollo personal, familiar y social de la población paraguaya; así como al desarrollo económico e institucional, con sostenibilidad ambiental, del país.

Por ejemplo, el 92% de los estudiantes de 15 años no posee competencias mínimas en matemáticas que les permita participar efectiva y productivamente como estudiante, trabajador y ciudadano. Casi la totalidad del 8% que sí posee competencias mínimas, está estancado en lo mínimo necesario para funcionar adecuadamente en el sistema educativo, el trabajo y la sociedad. El porcentaje de estudiantes de 15 años que demuestran competencias adecuadas en matemáticas es ínfimo.

El documento discutido y puesto a disposición de los diferentes sectores, en fechas 5 y 6 de julio, ha sintetizado claramente toda la sustanciosa y cuantiosa información obtenida en nueve políticas educativas, que son los ejes del Plan Nacional de Transformación Educativa, Paraguay 2040. Cada una de ellas se presenta con sus fundamentos, justificaciones, objetivos, metas y líneas estratégicas.

Para garantizar la ejecución del Plan Nacional de Transformación Educativa, se formuló un análisis presupuestario, que posibilita ver el volumen, las fuentes y la aplicación del financiamiento requerido, y, que constituye un condicionante esencial para la concreción de sus metas acordadas para cada una de las nueve políticas.

De esta forma, para enfrentar esta crisis de aprendizajes se propone un conjunto de nueve políticas que oriente la acción concertada de la sociedad paraguaya en base a los mandatos constitucionales, legales, a la evidencia y buenas prácticas educativas.

Estas líneas de política están orientando el desarrollo de la educación como sistema, no discuten la pedagogía ni los contenidos de los programas de estudio, discute las orientaciones de los modelos educativos plurilingües, el desarrollo profesional del educador, la apropiación de la ciencia y la tecnología y el uso de las TIC como recurso para el aprendizaje, así como el urgente desarrollo de la educación técnica y formación profesional, para la mejora del empleo.

Todo esto tiene un marco instrumental que analiza la gestión educativa centrada en los aprendizajes sobre lo administrativo, e incluye la promoción de la evaluación e investigación como instrumentos que permitan la toma de decisiones informada, pretende garantizar infraestructura y recursos para todas las escuelas del país, todo ello por medio de un financiamiento adecuado y sostenido en el tiempo.
Finalmente, y respondiendo a la inquietud ciudadana, se integra una novena política, denominada Familia, sociedad y educación que recoge lo establecido en el art. 54 de la Constitución Nacional:
La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de garantizar al niño su desarrollo armónico e integral, así como el ejercicio pleno de sus derechos protegiéndolo contra el abandono, la desnutrición, la violencia, el abuso, el tráfico y la explotación. Cualquier persona puede exigir a la autoridad competente el cumplimiento de tales garantías y la sanción de los infractores. Los derechos del niño, en caso de conflicto, tienen carácter prevaleciente.

Estas disposiciones no colisionan con los derechos de los padres ni con principios democráticos, sino que son propios de toda sociedad que asume responsabilidades para garantizar la vigencia de los derechos fundamentales reconocidos por todos los Estados democráticos.

La política de Familia, sociedad y educación rescata a la comunidad educativa, enunciada en la Ley General de Educación, aspecto que no fuera desarrollado ni atendido durante todo el periodo de la Reforma Educativa.

Asimismo, el PNTE 2030 contempla la descentralización educativa, mediante la conformación efectiva de los Consejos Departamentales y Distritales de Educación, integrados por los miembros de las comunidades respectivas, de forma a velar por la diversidad cultural y productiva, así como por las diferentes etnias que habitan los departamentos del país.

La transformación educativa no admite ser pospuesta, las generaciones de niños y jóvenes del país requieren de una educación de calidad. Su falta, los dejará fuera del sistema productivo y social.
Todos nos merecemos un mejor país, por eso convocamos a este compromiso con la calidad educativa a toda la ciudadanía consciente del real desarrollo social de nuestros compatriotas.

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